COMO JUGAR CON TU GATO…
El juego es muy importante en el desarrollo emocional de los gatos. En el gato, el juego es similar a lo que es para el niño. Para los gatitos, es diversión, y por eso lo hacen. Pero además de distracción, les sirve de aprendizaje, enseñándoles las habilidades básicas que necesitarán en su supervivencia de adultos. Por lo tanto, el juego, es parte del proceso de madurar, y los que no lo experimentan, se convierten en individuos poco sociables y malos cazadores. Durante los primeros meses de vida, un felino desarrolla una intensa actividad lúdica, pues no cesará de jugar, pero esta diversión, tiene un fin pedagógico y físico, pues es la preparación para cazar y desarrollar correctamente músculos y huesos.
Los que viven en el campo se entretienen con ratones, pajarillos, insectos; los callejeros con restos de basura y objetos que consiguen en la calle, y las mascotas domésticas cazan juguetes, calcetines, y cualquier objeto que tengan a mano, incluyendo nuestras manos y piernas. Se divierten acechando a la víctima, que puede ser un ovillo de lana, o un calcetín, adoptando posiciones que nos parecen divertidas. Son ni más ni menos que simulaciones de caza. Debes tener especial cuidado de alejar cualquier posible peligro, como las bolsas de plástico, los cordeles o lanas, las agujas con hilos y los objetos pequeños que podrían ser tragados accidentalmente. Existen muchos juguetes interactivos que resultan muy atractivos para los gatitos. Lo que debes tener en cuenta es enseñarle desde el primer día que tus manos y pies no son para ser mordidos ni arañados. Nunca lo dejes morderte, pues luego te será más difícil adiestrarlo para que deje de hacerlo. Cuando él intente hacerlo, pues seguro lo hará, solo grita, retira lentamente tu mano y vuelve a jugar cuando se haya calmado. Debes repetir esto cada vez que el pequeñín quiera morderte o arañarte.
Pero para fortalecer sus instintos y desarrollo natural, requiere que otro ser vivo, intervenga en el juego, estimulando e incitando al minino para que corra, salte, ruede o se agazape, como haría un felino salvaje, en la primera etapa de su vida, estos contrincantes, son sus propios hermanos, y desde que tienen unas tres semanas, comienzan a jugar con acciones generales rudas de empujar y rodar, agarrándose mutuamente; en esta fase, nadie se hace daño, pues ninguno tiene la fuerza para herir.
Tras unas semanas, el juego se vuelve más sofisticado, se persiguen, se lanzan, se agarran con las manos, patalean con las patas traseras, y añaden algunas maniobras de caza. Como en esta etapa, todavía no coordinan bien, sus movimientos parecen divertidos, exagerados e innecesarios, dando la impresión de que solo lo hacen por diversión.
Hacen el "salto de ratón", que consiste en esconderse, encogerse, deslizarse, salir disparado y saltar sobre el objeto presa.
El "golpe de pájaro", que comienza con el mismo acercamiento, pero termina con un brinco y la extensión de una de las manos para intentar atrapar un objeto colgado.
El "manotazo de pez", que usa cuando la presa está en el suelo. Da un golpe con la mano, y el objeto vuela por el aire, hacia atrás por encima de la cabeza o del hombro.
Las ganas de jugar disminuyen después de los cinco meses, parece ser debido, por una parte a que en estado salvaje ya a esa edad se independizan, y por otra parte, porque para ese momento, ya han aprendido todos los movimientos necesarios, y ya son capaces de aplicar en su vida diaria, lo que han aprendido.
Los gatos domésticos, aún cuando reciben de sus dueños lo que necesitan y no requieren de cazar para sobrevivir, aunque sean física y sexualmente maduros, siguen disfrutando lo que nosotros llamamos juegos. Aún cuando se dice que los gatos domésticos juegan porque nunca llegan a madurar, en el sentido que no necesitan cazar para sobrevivir, la realidad es que esta actividad, es necesaria para fomentar su equilibrio psíquico y conductual. A veces podemos observar que nuestro gato adulto, desarrolla lo que podríamos llamar unos "ataques de actividad y juego", dando la impresión que han caído en una locura. Carreras repentinas, paso lento para luego efectuar una aceleración fulminante, saltos contra las paredes, persecuciones fantasmas, y de repente vuelta a la calma. Estos procesos no son mas que juegos de felinos que en un alarde de su imaginación, persigue presas imaginarias, acecha a roedores inexistentes o salta sobre pájaros.
Los gatos son muy curiosos y les encanta cazar y explorar, así que debes crear movimiento en los juguetes, atándolos con un cordel, colgándolos o haciéndolos rodar por el piso. Así que esto no debe extrañarnos, ni preocuparnos, ya que nuestro gato aunque adulto, sólo se está divirtiendo y garantizando el mantenimiento de su equilibrio emocional.
Hay muchas buenas razones para que dediques un tiempo a jugar con tu gato:
- Fomentar su instinto de caza. Usando juguetes, como pelotas o ratones, le enseñas a acechar una presa, prepararse para el ataque, saltar para atraparla y salir victorioso con la presa en su boca.
- Ayudarle a mantener un peso saludable mediante el ejercicio. Esto no solo le sirve para ser más ágil y fuerte, sino que colabora a una vida más saludable. Al igual que ocurre con las personas, en los gatos hay muchas enfermedades que se ven favorecidas por el sobrepeso y el sedentarismo.
- El juego sirve para liberar en forma positiva las tensiones y la agresividad. De esta manera el gato puede “descargar” malas energías (aburrimiento, celos de otras mascotas, enojo porque no estuviste durante el día, etc.) que podrían derivar en conductas inapropiadas si no tuvieran esta forma más positiva de expresión.
- Esta actividad refuerza el vínculo entre tu gato y tú. Tu mascota se sentirá más apegada a ti si comparten un tiempo de juego a diario o cada vez que puedas.
- En el caso de los gatos tímidos, el juego los ayuda a relacionarse con las personas casi sin darse cuenta, lo que lleva a que se sientan más confiados. Recuerda que un animal demasiado tímido o miedoso puede volverse agresivo si se siente intimidado, así que es muy importante hacer todo lo posible para modificar esta “personalidad”.
- Jugar es divertido, y te ayudará a ti, tanto como a tu gato, a olvidarte de los malos ratos que hayas tenido durante el día. Solo te resta relajarte y disfrutar.
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